NAVAS DE SAN JUAN.- (JAÉN).- UN PUEBLO DE ANDALUCÍA

 

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PONFERRADA

 

 

Ponferrada es la capital de la comarca del Bierzo, perteneciente a la provincia de León, en la comunidad autónoma de Castilla y León (España). Está situada en las coordenadas 42,33° N, 006º 34' 59" O, a 508 m sobre el nivel del mar, en la confluencia de los ríos Sil y Boeza, y tiene una población superior a los 67.000 habitantes (INE 2006), con un alfoz de unos 90.000 habitantes.

En los años 50, muchos naveros tuvieron que emigrar en busca de trabajo y uno de los lugares elegidos fue Ponferrada, en la provincia de León. Atrás dejaron su pueblo, familia, amigos, costumbres... valores difíciles de desarraigar, por lo que nunca renunciaron a ellos. Entre todos ellos, la Virgen de la Estrella, su Virgen, que llevaron en sus corazones, era el que más les costaba apartar de vida y de su mente, por lo que entre todos decidieron que Ella no podía quedarse en Navas...

Dice Francisco Barredo en un artículo publicado en la Revista Stella de 1956:

"La Virgen de la Estrella vive como verdadera Madre en el corazón de los hijos de Navas. Tan dentro la ha introducido el amor que jamás la ley natural del olvido podría borrarla. Exponente y prueba  de este ardiente amor a la Virgen de la Estrella es la nueva Cofradía y la nueva imagen de la Patrona, que este año presidirá la fiesta en Ponferrada.

En días aciagos para la vida de muchos naveros se vieron obligados a abandonar su casa y su pueblo y cuanto él encierra en busca de los medios económicos que les faltaban. (...) Ponferrada recibió una notable colonia de naveros entre otros andaluces.

(...) Y el querer realizó el milagro: fue el 1 de mayo del pasado año, porque otra fecha no podía ser... Fue en Ponferrada, porque allí había naveros. (...) Fue un regalo de la Madre a vuestra fe, a vuestro entusiasmo y vuestro amor. Salió la Virgen también y pasó por vuestras calles, y miró vuestros hogares, y acarició a vuestros hijos, y os bendijo a todos. Y vosotros le cantasteis los "mayos", y os hicisteis eco, grandioso eco, de lo que vuestros hermanos de aquí cantaban por el prado del Santuario. Los dos coros se unieron en el cielo, y "La Estrella" con sus rayos, fundió las plegarias en torrentes de gracias."

Al año siguiente, en la misma Stella, desde Ponferrada, Luis Regales Jiménez, escribe:

"El día 27 de abril del pasado año llegó a nuestra ciudad un autobús ocupado por unos cuantos miembros de la Hermandad Andaluza de Nuestra Señora de la Estrella. Eran naveros, y de las Navas de San Juan venían con el corazón henchido de emociones y la mente llena de recuerdos. Hacía muchos años, demasiados años que emigraron a este Bierzo acogedor y lleno de vida, rico y enriquecedor, y desde entonces vivieron con la añoranza de ver algún día las blancas casas que les vieron nacer, soñaron con postrarse otra vez a las plantas de la Patrona del lejano pueblo, ver aquella iglesia que ellos me han descrito losa por losa y teja por teja, la arboleda que la circunda, aspirar el aire aromatizado por viejos olivos y la cal "jabelgaora", vivir aunque sólo fuese unas horas, en el pueblo natal.

Por ellos mismos, al sentir la necesidad de agruparse bajo el patrocinio de la Virgen de la Estrella; en razón de su propio entusiasmo, sin otra ayuda que la de su ahorrillo peseta a peseta, los naveros volvieron a su pueblo en viaje de descanso del cuerpo y agotamiento de toda fibra afectiva.

Y ahora no volvían solos, no. Volvían triunfalmente acompañados por la imagen de la Virgen venerada, traían consigo y para ellos a la hermosísima Virgen de la Estrella. Las calles ponferradinas llenas de andaluces, inundadas de entusiasmo, vieron como, lentamente, con la majestuosidad de lo trascendental, entraba en la Ciudad del Temple, en la ruda y severa Ponferrada, trabajadora y pujante, una virgencita con la cara de color canela y los ojos grandes,- únicos ojos de vuestra Virgen, mis buenos naveros- derramando la caricia de su amor maternal."

Ignacio Quesada, maestro, periodista y poeta, fiel colaborador de la Revista Stella, escribió este bello poema:

"Tan grande es el poderío

de mi Estrella, tan amada,

que igual mora en Ponferrada,

que en su ermita sobre el río.

Y por su libre albedrío

está en nuestro corazón.

Y sentimos tal pasión

por nuestra Virgen tan bella,

que estamos siempre con Ella,

en las Navas y en León"

Cincuenta años más tarde, una ponferradina, descendiente de naveros -Maribel López- me ha puntualizado que en esta página que dedico a mi pueblo, y en la que aparece como tema relevante la figura de la Patrona, que no hubiese una sola referencia al importante acontecimiento que someramente os acabo de relatar. Espero haber reparado mi fallo y, en compensación, ofrezco este espacio a los naveros-ponferradinos, para que nos cuenten cosas de su Virgen, de nuestra Virgen; que traigan aquí todas las historias, anécdotas y curiosidades que deseen que con mucho gusto publicaré.